De colección privada a patrimonio compartido: la biblioteca de la casa de Osuna en las bibliotecas universitarias

Volver a Medicina e Historia Natural

Título

Hortus sanitatis, vel Tractatus de herbis et plantis, de animalibus omnibus et de lapidibus. Tractatus de urinis ac earum speciebus

Comentario

Este incunable anónimo de tema médico, Hortus sanitatis, considerado como uno de los primeros impresos de historia natural, está atribuido, no sin ciertas reservas, a un médico alemán, Johann Wonnecke von Caub, más conocido por su nombre latinizado, Johannes de Cuba (1430-1503) que empleó numerosas fuentes medievales y contemporáneas para su composición. A la primera edición alemana de 1485, le siguieron otras dos en latín, en 1491 y 1497, a manos de Jacob von Meydenbach, en Maguncia, las tres ricamente ilustradas con grabados xilográficos que explican, en parte, el éxito obtenido por la obra y las sucesivas reimpresiones en otras ciudades, como esta realizada en Estrasburgo en 1497, por Johann Pruss. 

Las ediciones de Hortus sanitatis a partir de esta fecha incluyen varios tratados, planteados de un modo enciclopédico. El primero, el más voluminoso y famoso, De Herbis, que describe las plantas, su uso medicinal y los modos de preparación, cuenta con quinientos treinta capítulos. A continuación, con un rigor científico inferior, se suceden: De animalibus & reptibus sobre los animales terrestres, con ciento sesenta y cuatro capítulos; De avibus et volatilibus, sobre las aves y los animales voladores — como insectos— con ciento veintidós capítulos; De piscibus & natatilibus sobre los peces y monstruos marinos, con  ciento seis capítulos; De lapidibus & in terre venis nascetibus sobre minerales y piedras preciosas, con  ciento cuarenta y cuatro capítulos. Finalmente incluye Tractatus de Urinis & earum speciebus, atribuido a Bartolomeo Montagnana y tablas a modo de índices.

Las ilustraciones xilográficas que preceden a cada uno de los cerca de mil capítulos, un tanto rudimentarias, pero elegantes y realistas, dan una gran vistosidad a la obra —como, por ejemplo, la mandrágora o la botica en h. [333]—, sobre todo si están coloreadas, cosa que no ocurre con el ejemplar procedente de la Biblioteca de los Duques del Infantado, que presenta marcas de haber pertenecido anteriormente a un colegio jesuita.

Encuadernación en pasta española con cubiertas simétricas enmarcadas por un cordoncillo dorado, en la parte inferior de la cubierta superior figura el supralibros del Infantado, lomo con nervios y entrenervios con filetes y hierros  dorados,  en el segundo entrenervio tejuelo en rojo con título en dorado, guardas marmoleadas tipo plegado español.