De colección privada a patrimonio compartido: la biblioteca de la casa de Osuna en las bibliotecas universitarias

Volver a Mujeres

Autoría:

Enrique Flórez, 1702-1773

Memorias de las Reynas Catholicas : historia genealogica de la Casa Real de Castilla, y de Leon; todos los Infantes, trages de las Reynas en Estampas, y nuevo aspecto de la Historia de España…

Comentario

Enrique Flórez (1702–1773) fue un religioso agustino y una figura clave de la historiografía española del siglo XVIII. Aunque era profesor de teología, formado en Salamanca y Valladolid, se dedicó a la investigación histórica en diversos campos. Su obra más destacada, España Sagrada, iniciada en 1747, es una amplia recopilación de la historia eclesiástica española de gran difusión en Europa.

Estas Memorias de las Reynas Catholicas… se consideran la primera gran obra dedicada íntegramente a las reinas de León y de Castilla. Hasta entonces, la historiografía se centraba casi exclusivamente en los reyes. El libro recoge las biografías de nueve reinas de la época visigoda, veintinueve del reino de León y cincuenta y seis del reino de Castilla, además de veinticuatro amantes. Cada biografía comienza con un árbol genealógico que presenta los ascendientes directos de las protagonistas. La obra se apoya en una sólida base documental y ofrece una reconstrucción rigurosa de los linajes mediante una genealogía sistemática y crítica. Destaca especialmente por reconocer el papel activo de estas mujeres en la construcción del poder, la diplomacia y la vida cultural del momento.

El tratado se imprimió por Antonio Marín en Madrid en 1761 en dos volúmenes. Marín fue una figura clave en el mundo del libro durante el reinado de Fernando VI y especialmente de Carlos III, pues su imprenta estuvo estrechamente vinculada a proyectos oficiales y culturales del monarca. Desde 1726 a 1784, su imprenta produjo obras oficiales, científicas, históricas y artísticas de gran calidad tipográfica.

La edición incluye veintidós grabados de reinas y uno desplegable del Convento de la Visitación. Los minuciosos retratos femeninos con descripción de sus trajes, peinados y joyas aportan interés iconográfico al relato histórico. Esto convierte al libro en una fuente clave para la historia del arte, la indumentaria y la iconografía regia del Antiguo Régimen.

Los retratos calcográficos de las monarcas están firmados por Gil y por Nemesio López. Jerónimo Antonio Gil fue discípulo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, destacando como grabador y medallista y realizó, entre otras obras, estos retratos de las reinas —incluido el de Isabel de Parma, a quien se dedica el primer volumen—. Nemesio López Saavedra se centró en el buril como herramienta fundamental para crear impresiones artísticas y científicas, con un nivel de detalle sorprendente. Su dominio le permitió representar con fidelidad los más  diversos temas, desde retratos hasta máquinas y fenómenos naturales.

Por último, la hoja de lámina plegada es una Vista del Real Convento de la Visitación de Madrid, firmada por otro grabador llamado Bustamante, de quien sabemos poco excepto que se especializó en  plantas de edificios y que estuvo activo en España entre los siglos XVIII y XIX.

Los ejemplares conservados en la Universitat de València tienen encuadernación en pergamino sobre cartón, con tejuelo y título dorado en el lomo.

En la guarda volante anterior figura la signatura topográfica "plúteo", característica de la Casa del Infantado: “Plut. VI. Lit. H Nº 31”. y “Plut. VI. Lit. H Nº 32”.

Estas Memorias son un buen ejemplo de la importancia de los linajes y la genealogía en las bibliotecas de la nobleza y, especialmente, en los Mendoza, muy ligados a la monarquía durante la Edad Moderna.

Consta en el Catálogo de las obras que existen en la Biblioteca Universitaria y Provincial de Valencia procedentes de la Biblioteca del Duque de Osuna (1897).